En el marco del Taller de Geografía de los cursos 7°A y 7°B, dirigido por la profesora Brenda Arriagada Sepúlveda, las y los estudiantes desarrollaron un proyecto interdisciplinario centrado en el estudio de las primeras civilizaciones de la humanidad, fortaleciendo aprendizajes vinculados a la asignatura de Historia, Geografía y Ciencias Sociales.
La actividad se relacionó con los Objetivos de Aprendizaje de 7° básico orientados a analizar las principales características de las grandes civilizaciones de la Antigüedad y de América, reconociendo la influencia del espacio geográfico en su desarrollo, así como comprender la relación entre el medio natural, las actividades humanas y la organización social. Asimismo, permitió desarrollar las habilidades de ubicación espacio-temporal, comunicación y pensamiento ciudadano, promoviendo el trabajo colaborativo, la investigación y la valoración de la diversidad cultural.
Organizados en grupos, las y los estudiantes recibieron al azar una civilización para investigar y representar mediante una maqueta. Entre las civilizaciones trabajadas se encontraban China, Mesopotamia, Egipto, Fenicia, Grecia, Roma, Maya, Azteca e Inca. Cada equipo elaboró una representación tridimensional que incorporó elementos geográficos, culturales, económicos y políticos característicos de la civilización asignada.
Posteriormente, los grupos realizaron exposiciones frente a sus compañeros y compañeras, explicando aspectos como la ubicación geográfica, los ríos, mares y accidentes geográficos relevantes, las actividades económicas, los templos y construcciones emblemáticas, las formas de organización política, sus principales líderes y el rol de las mujeres dentro de cada sociedad, destacando figuras femeninas relevantes cuando correspondía.
El proyecto evidenció un alto nivel de compromiso, creatividad y participación por parte de las y los estudiantes. A través de la construcción de las maquetas y de las presentaciones orales, lograron profundizar significativamente sus conocimientos sobre las distintas civilizaciones, comprendiendo cómo la geografía influyó en su desarrollo y reconociendo aportes culturales que continúan presentes en la actualidad.
La experiencia resultó altamente positiva, favoreciendo aprendizajes significativos, el trabajo en equipo, la expresión oral y el desarrollo de habilidades de investigación, permitiendo que las y los estudiantes se acercaran de manera activa y dinámica al conocimiento histórico y geográfico.