Los estudiantes de 2° medio B transformaron su sala de clases en un minilaboratorio para explorar la cinemática a través del movimiento de un caracol. Esta actividad les permitió integrar los conocimientos trabajados en la unidad de movimiento rectilíneo con el desarrollo de habilidades del siglo XXI, fundamentales para su formación integral.
Durante el desarrollo del experimento, los estudiantes enfrentaron el desafío de medir una trayectoria curva, lo que los llevó a aplicar pensamiento crítico y resolver problemas de manera creativa. Para ello, diseñaron una estrategia utilizando un hilo y una regla, logrando así obtener mediciones más precisas. A su vez, el trabajo colaborativo fue clave, ya que se organizaron para cronometrar tiempos, marcar posiciones y dialogar en torno a las diferencias entre distancia recorrida y desplazamiento.
Asimismo, los estudiantes pusieron en práctica la alfabetización científica al aplicar el método científico para analizar los datos obtenidos, lo que les permitió distinguir entre rapidez y velocidad media, comprendiendo además la relevancia de la dirección en el estudio del movimiento.
Este enfoque práctico no solo facilita la comprensión de conceptos complejos, sino que también fortalece habilidades esenciales para el futuro, preparando a los estudiantes de 2°MB para enfrentar con éxito diversos desafíos en el ámbito académico y más allá.