El Museo Masónico, nació a raíz de una inquietud del Gran Maestro de la Gran Logia de Chile, con motivo de la celebración del Día del Patrimonio y de la necesidad de mostrar a la comunidad regional el patrimonio masónico penquista.
La iniciativa fue presentada al Directorio de la Corporación y fue aceptada por unanimidad, iniciándose con posterioridad, la recolección de documentos históricos y objetos masónicos, así como la preparación de vitrinas especiales, con el propósito de albergar la potencial colección.
Los hechos ocurridos con posterioridad demostraron que la colección empezó a crecer rápidamente, con la incorporación de numerosos objetos y documentos masónicos, destacando la donación de numerosos mandiles, bandas, condecoraciones y medallas.
Lo que permitió mostrar tempranamente a la comunidad local, lo que era la orden, y en qué trabajan y a qué se dedican los masones penquistas, que concurrían a las distintas logias existentes.
También, es interesante consignar que el museo masónico desarrolló una línea de trabajo destinada a visibilizar a los principales referentes de la masonería a nivel regional. Razón por la cual, junto a los objetos existentes, se han realizado esfuerzos por incorporar valiosas piezas iconográficas de destacados masones como las de los doctores Virginio Gómez González e Ignacio González Ginouvés; las del ex presidente de la República Juan Antonio Ríos Morales, así como las de Edmundo Larenas Guzmán, Carlos Castellón Larenas, Carlos von Plessing Baentsch y Lorenzo Arenas Olivo, entre otros.
Además, en diferentes viajes al extranjero, de forma institucional y particular, los directivos de la Corporación han conseguido donaciones. Por ejemplo, de Nueva Zelanda y Estados Unidos: mandiles y documentos. El Gran Maestro de Uruguay envió un mandil de cien años de antigüedad de una Logia Uruguaya, con una carta que explica su procedencia y trascendencia.
En 2017, el museo recibió una importante donación de documentos masónicos de la familia de Ignacio González Ginouvés, quien fue rector de la universidad y participante activo de la Respetable Logia Paz y Concordia N° 13. Gracias a los cual, “se dio vida a tres vitrinas con sus respectivos paramentos. Adicionalmente, se confeccionó un díptico promocional como material de apoyo. Destacada también una donación realizada por el socio de Guillermo Ascensio, fundador del Colegio Concepción.”