En el año 2019 la UNESCO publicó los llamados Consejos de Beijing sobre la inteligencia artificial y la educación en los que daba indicaciones para poder obtener provecho de la tecnología de la IA en la educación.
Las recomendaciones más destacadas eran las siguientes:
• Planificar la IA en las políticas educativas para sacar provechos de sus posibilidades.
• Apoyar el desarrollo de nuevos modelos que han sido posibles gracias a las tecnologías de la inteligencia artificial con el objetivo de suministrar servicios educativos y en formación en los que las ventajas prevalezcan sobre los riesgos.
• Utilización de datos para planificar políticas basadas en información empírica.
• Velar por que la inteligencia artificial empodere a los docentes en lugar de reemplazarlos.
• Preparar a la próxima generación de trabajadores en base a valores y competencias para la vida y el trabajo más oportunas en la era de la inteligencia artificial.
• Promover la utilización equitativa e inclusiva de la inteligencia artificial, con independencia de cualquier discapacidad, estatus social o económico, origen étnico o cultural o situación geográfica, impulsando la igualdad de género y aplicando la ética.
El cambio en los intereses de los alumnos se debe a internet, a las redes sociales y a la información que encuentran navegando. Por lo tanto, el uso de la IA puede suponer muchas ventajas para profesores y alumnos. Algunas de las aplicaciones que tiene son las siguientes:
• Diseño de programas de estudios avanzados. La inteligencia artificial puede ayudar al profesorado a buscar información sobre contenidos relevantes para el diseño de los programas de estudio. De esta forma los contenidos que se elijan estarán actualizados y en línea con las últimas tendencias.
• Tutorías personalizadas. La Inteligencia artificial también se puede utilizar para elaborar las calificaciones de tests o exámenes, detectar los errores más habituales de los alumnos y alumnas o medir su aprendizaje. Además, como se trata de una herramienta virtual estará disponible las 24 horas del día y desde cualquier lugar.
• Evaluaciones de forma remota. Si algún alumno o alumna no puede asistir a la escuela, la inteligencia artificial se puede utilizar para realizar evaluaciones remotas de sus conocimientos y continuar con su aprendizaje.
• Contenidos de aprendizaje personalizados. Cada niño y niña tiene una forma de aprender y una velocidad para adquirir conocimientos y la IA se puede adaptar a cada caso y ofrecer los contenidos adecuados y en la forma que mejor encaje con el menor: vídeos, textos, audios etc.
• Actualización de los conocimientos de los docentes. Los profesores también podrán, a través de la IA, descubrir nuevas metodologías de enseñanza y actualizar sus conocimientos para estar siempre al día. Esto permitirá aumentar la calidad de la enseñanza y avanzar hacia una de las metas relacionadas con el objetivo de la educación de calidad de los Objetivos de Desarrollo Sostenible: «De aquí a 2030, aumentar considerablemente la oferta de docentes calificados, incluso mediante la cooperación internacional para la formación de docentes en los países en desarrollo, especialmente los países menos adelantados y los pequeños Estados insulares en desarrollo».
• Recopilación y análisis de datos de los centros escolares. Las escuelas pueden utilizar la inteligencia artificial para recopilar datos de los alumnos de forma masiva y analizarlos en segundos para poder tomar decisiones más acertadas y rápidas en base a información actualizada y real.
Como consecuencia de todo lo anterior, la inteligencia artificial, así como otras tecnologías, llegaron para quedarse y para facilitar muchas labores del día a día en la educación e incrementar su calidad.
Por lo tanto, la IA es una herramienta con un gran potencial para cambiar la forma en la que se enseña y en la que se aprende, por lo que es importante conocerla y analizar las aplicaciones que puede tener en el entorno educativo.
(UNESCO, 2019a; 2019b; OCDE, 20
18).